Dónde colocar un atrapasueños en casa para que funcione
El atrapasueños hunde sus raíces en la América precolombina. Te contamos su origen, qué significa y en qué lugar de tu dormitorio conviene colgarlo según la tradición.
Qué es un atrapasueños y de dónde viene
Pocos amuletos son tan reconocibles como el atrapasueños: ese aro tejido con una malla en forma de telaraña, rematado con plumas y cuentas, que cuelga junto a tantas camas. Detrás de su estética hay una tradición antigua y un simbolismo que merece la pena conocer antes de decidir dónde colocarlo.
El atrapasueños, también llamado cazasueños, tiene un origen muy anterior a la moda que lo popularizó. Hay que remontarse a la América precolombina para encontrar esta tradición, transmitida de generación en generación entre los pueblos indígenas de Norteamérica.
Según el relato que ha llegado hasta nosotros, los chamanes lo empleaban como protección durante el descanso, y lo fabricaban con materiales de su entorno natural para que la energía se mantuviera pura. La leyenda lo vincula a Asibikaashi, una figura mítica con forma de araña que tejía una malla para proteger a los más pequeños de las pesadillas y los malos pensamientos mientras dormían.
Cuenta la tradición que, con el tiempo, fueron las abuelas de esas tribus quienes siguieron elaborando estos objetos para cuidar a sus descendientes. Así se conservó un significado que, según quienes lo practican, va mucho más allá de lo decorativo: un mal uso ornamental, dicen, le hace perder su verdadera función.
Cómo el movimiento hippie lo puso de moda
Los años sesenta supusieron una revolución cultural en medio planeta, y con ella un deseo de recuperar símbolos ligados a la naturaleza y a civilizaciones anteriores. El movimiento hippie, con su reivindicación de la paz y la hermandad, adoptó el atrapasueños como uno de sus objetos emblemáticos.
Empezó a verse colgando de furgonetas y en las entradas de las casas, como reclamo de energía positiva y freno para la negativa. De aquella época viene, en buena medida, la familiaridad con la que hoy lo reconocemos.
Dónde colocar un atrapasueños en casa
Si te preguntas dónde ubicarlo, la tradición es bastante clara: el lugar natural es el dormitorio, el espacio donde descansas. Al asociarse a la protección del sueño, se recomienda colgarlo cerca de la cama, y sirve por igual para adultos y para niños.

Muchas personas prefieren situarlo en la cabecera, justo sobre la cabeza. La creencia es que allí su influencia actúa de forma más directa, para que despiertes con energía. También es habitual colgarlo cerca de una ventana: se dice que, con la primera luz de la mañana, el sol purifica el objeto y libera por el hueco central la energía negativa acumulada durante la noche, dejándolo listo para la noche siguiente.
Para la habitación de un bebé, la costumbre es colocarlo sobre la cuna. Y si esperas un hijo, hay quien aprovecha ese tiempo para comprarlo o fabricarlo a mano con antelación.
Cómo hacer tu propio atrapasueños
Fabricar uno en casa es sencillo y, para quienes creen en su poder, tiene un valor añadido: impregnarlo de tu propia intención. Necesitas un aro de madera o metal y algo de hilo o lana para tejer, partiendo del centro, una red al estilo de una telaraña. Unos flecos o plumas colgando de manera uniforme le dan el acabado tradicional. A partir de ahí, la combinación de colores y adornos queda a tu gusto.
Más allá de la leyenda, un atrapasueños es sobre todo un recordatorio bonito de que tu descanso importa. Y eso, colgado sobre la cama, ya vale la pena.
Cuando lo que te quita el sueño va más allá de un amuleto
Un símbolo puede acompañarte, pero a veces las noches en vela tienen que ver con dudas que arrastras de día. Si sientes que necesitas ordenar lo que te preocupa, hablar con uno de nuestros videntes y tarotistas puede ayudarte a ver con más claridad tu próximo paso.